El SEM está indicado principalmente para maximizar las ventas, mientras que el SEO está más orientado a dar respuesta a las necesidades de los clientes a través de los contenidos y la estructura de la página web.
Se trata de un conjunto de técnicas aplicadas tanto dentro como fuera de una página web con el objetivo de mejorar su posición y su visibilidad en los motores de búsqueda de los principales navegadores.